Buenas:
Lo primero, agradecer a Quimera, en especial a Gaspar, su dedicación más allá del deber, al hobby. También, agradecer a todos los participantes, veteranos y noveles, tanto su asistencia, como su compañía, sobre todo a mis contrincantes que hicieron que las partidas no fueran tan amargas y a Jorge por aguantarme la rajada. Me explico:
Mi intención primordial cuando asisto a un torneo, o juego una partida de FoW en general, es pasar un buen rato. Eso es lo primero. Compartir comentarios, risas y demás historias que surgen en torno a cualquier partida entre personas que, aunque quieran ganar (incluso a mí me gusta ganar, ojo) disfrutan de estos momentos. Momentos que cuando uno tiene cierta edad son cada vez más difíciles de encontrar (trabajo, familia, etc.). Tanto es así que desde el pasado mes de septiembre no participaba en un torneo. Pues bien, el domingo me costó mucho encontrar estos ingredientes.
Break Out, la primera en la frente. El tablero dividido en cuadrantes. El defensor, que se dirime en virtud de la regla Defensive Battle, elige uno para desplegar a 20cm de las líneas imaginarias que dividen dichos cuadrantes y sus reservas le entrarán por el diagonalmente opuesto hasta 30cm de la esquina del mismo. Reservas que en el caso del defensor están sujetas a la regla Mobile Reserves, ya sabéis, solo un pelotón con ruedas puede desplegar al principio, tanquecitos, semiorugas y demás cacharros con ruedas y/o cadenas a la cola. El atacante despliega en los otros dos cuadrantes la mitad de sus pelotones, los otros en reserva, aunque puede elegir cualquiera de sus cuadrantes para desplegar y para que entren las reservas, con las mismas restricciones de distancia del primero. Además el defensor coloca tres objetivos dentro de un radio de 20cm del centro de la mesa separados 20cm entre sí y el atacante retira aquel que mejor le parezca. Pero esto no acaba aquí, el atacante tiene el primer turno. Así que por la regla Defensive Battle, una unidad de infantería pura tendrá que salir cagando melodías hacia el centro del tablero donde le espera todo el fuego del infierno de la mecanizada o blindada atacante que ya lleva allí un rato limpiando los conjuntos de cierre. Ahora viene cuando la matan. Esta situación se torna aún más delirante si tienes la desgracia de llevar una mecanizada y te cruzas con una blindada. Entonces, además de padecer la "defensivebattlelitis" te coge la "mobilereservalea" y esta sí que mata un tío. Ah, que venías con halftracks y movidas de esas, no? pues al maletín. A no ser, claro, que despliegues un pelotón, o dos con suerte, si has caído en echar la artillería no autopropulsada, por supuesto, a la maleta. Eso sí, todo no va a ser negativo, el defensor empieza en posiciones preparadas (ya, ya sé que no te puedes aguantar la risa) y hasta el inicio del sexto turno, si es que te quedan pelotones y ganas para luchar, no se puede reclamar el objetivo.
La segunda también se las trae: No One Step Back. Se trata de una ratonera en medio tablero de combate urbano donde tienes que meter tus 1750 puntos de minis en tu mitad de la mesa a no menos de 20 cm de unidades enemigas. Guapísima la mesa, de corazón, currada de verdad, un diez sin ningún tipo de exageración. Ideal para echar una tarde con un colega en plan asaltos a saco, adrenalina y tal, pero no para un torneo. Apenas tienes sitio material para desplegar y moverte se hace casi imposible.
Por último. El sistema este de que se jueguen diferentes misiones en función de la mesa que te toque es un agravio comparativo fragante. Provoca un desequilibrio incomodo para un torneo que pretende ser abierto y va en detrimento de la diversión.
A lo mejor esta trallada que os he metido puede parecer una pataleta o una rabieta, pero no lo es. Nada más lejos de mi intención que importunar a nadie. Simplemente he expuesto mi punto de vista con ánimo de determinar lo que creo que es mejorable. Los que me conocéis, que sois bastantes, sabéis que lo digo con la mejor intención.
Reitero mis felicitaciones a la organización y mi agradecimiento a mis rivales y compañeros.
Un saludo.
Alberto, General de Brigada de Desatrancos.
